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Hablar de arte escénico en la historia del arte mundial es imposible sin citar a Martha Graham (1894-1991). Pionera de la danza moderna estadounidense en el siglo XX, rompió con todos los estereotipos de movimiento para crear un espectacular repertorio, una metodología con un lenguaje inconfundible y una técnica que al día de hoy sigue siendo fundamental para formar bailarines de alto nivel.

Martha no era una mujer común, desde niña --como lo narra en su autobiografía Blood Memory -- sus juegos consistían en poner a sus muñecas a desarrollar tramas y con una lámpara iba iluminando cada una de las escenas.

Era hija de un alienista, médico de enfermedades mentales y una madre comprensiva. Nació en el conservador Este de los Estados Unidos, para luego emigrar con su familia a un más liberal Oeste. Ahí, en California, en un ambiente más relajado desarrolló su vocación dancística a los 24 años. Debutó con la compañía Denishawn interpretando el papel de Xochitl, una princesa azteca. En 1926 fundó su legendaria compañía en Nueva York. Su vida y obra son la de una mujer genial que cruzó el siglo XX como la mejor coreógrafa.

En entrevista exclusiva Janet Eilber, directora artística de la Martha Dance Company (MGDC) desde 2005 y bailarina estrella de la agrupación por muchos años, narra a Confabulario, su experiencia profesional con la artista que concibió piezas especiales para ella, las vicisitudes por las que pasó la compañía para salir adelante después de fuertes problemas legales con Ron Portas, asistente por más de veinte años y heredero de Graham y los logros a los que han llegado en este centenario. Presentes en México darán dos funciones el día 20 de octubre en el Palacio de Bellas Artes, además de talleres y pláticas magistrales.

El invierno de una formidable artista

Usted tuvo la oportunidad de trabajar hombro con hombro con Martha Graham. Hay piezas que usted interpretó siendo bailarina estrella ¿Cuál fue su experiencia?

Ella siempre estaba centrada en la expresión. No se distraía en absoluto de su trabajo. Había en su persona una pureza extrema al crear, porque siempre buscaba la conexión emocional con su público. Cuando trabajaba contigo no había nada que la pudiese distraer. Al entrar al estudio de Martha todo el mundo exterior desaparecía y de inmediato te concentrabas en el foco de lo que estaba concibiendo o en proceso de reposición. Exigía que bailaras de cierta forma muy específica.

"Siempre buscaba la emoción y gesto preciso. Te apoyaba absolutamente a resolver tus papeles y en cómo los construías. Martha cambió mi vida de forma definitiva. No sólo a mí sino a toda la compañía. Aprendías el significado de la entrega de ti mismo y la trascendencia de ello. Si llegabas y no estabas concentrado lo sabía perfectamente con sólo mirarte y te decía. 'Eso fue un cien por ciento de nada'".

¿Qué tan lejos llegó con ella?

Hacer un rol como Yocasta, la madre de Edipo fue una experiencia fundamental porque la creación de la Yocasta de Martha no tiene límite. Hay que sumergirse en el papel de una madre y esposa que ha caído en el incesto, un pecado terrible. Es una tragedia inconmensurable. Para mí significó una entrega total, llegue hasta sentimientos desconocidos, no sólo como artista y sino también como mujer. Cambió mi vida.

Graham tomó la visión de las mujeres de las tragedias clásicas, fue una pionera en su forma de hacerlo. Y no lo asumía como si fuera un manifiesto, no quería la etiqueta de feminista. La razón por la que hacía papeles así ya fueran buenas malvadas o víctimas, era que creaba grandes coreografías para ella. Lo hacía en los años cuarenta. Ahí están Medea, Yocasta, Clitemnestra, papeles que realizó para su propia interpretación. Fue una revolucionaria en cómo llevó las tragedias griegas del lado femenino y en una forma que nadie imaginaba.

"Abordó a los personajes clásicos como si todo surgiera de la memoria de las mujeres. Son los recuerdos de lo sucedido en su pasado. En un flashback, comenzaba su puesta en escena con Yocasta con las cuerdas de seda con las que se ahorcara en la mano, al lado de la cama donde duerme Edipo. En su Medea comenzó cuando descubre que está siendo engañada por Jasón. Con su increíble manera de ver la vida, logró hacerla empática con el público, no obstante que mata a sus hijos."

¿Cómo montaba sus nuevas piezas?

Al no estar en posibilidad de usar su cuerpo por la artritis para

mostrar lo que quería, nos pedía improvisar. Explicaba los detalles, nos mostraba libros de arte y poesía para motivarnos. Incluso traía la música. De esa manera nos llevaba al universo deseado, daba instrucciones específicas para cada escena.

"Martha podía descifrarte por la manera en que te movías y

colocabas tu cuerpo. Había momentos en que era más demandante. Sabía quién eras con sólo ver como te parabas y te movías. Podía ser muy maternal y una tirana."

La debacle

Martha se quejó de que le estaban quitando su compañía. En su autobiografía aceptó que bebía y además tomaba pastillas para dormir Era una mujer sola y muy enferma, sus manos estaban deformadas y para que no se viera usaba largos guantes.

Tener que dejar el escenario en los años setenta fue algo terrible, casi la mata. No podía enfrentarlo. En efecto tenía además problemas con el alcohol y con la gente que la rodeaba. El hombre (Ron Portas) era un hombre alterado mentalmente, le hablaba al oído y le decía que le querían robar su compañía. Lo cual era una mentira por supuesto.

Cuando Martha se ausentaba nacían dudas de si la compañía sobreviviría. Se hablaba de qué pasaría cuando falleciera.

Cuando Martha murió no había un proyecto claro a seguir. La administración no había prevenido lo que sucedería. Hubo un periodo de tiempo en que se empezó a bailar menos y bajaron las presentaciones. Los encargados en aquel momento hacían muy difícil trabajar. Había algunos presentadores, público y donadores que deseaban aportar fondos para la permanencia de la compañía. Pero la situación era caótica.

Usted dejó la compañía.

Bailé ahí hasta los setenta y ocasionalmente regresé, como invitada. En los noventa participé en algunas obras, la situación era muy difícil. Nos fuimos a un juicio brutal, el heredero (Ron Portas) reclamó los derechos sobre la compañía, pero no estaba calificado. El comité directivo lo despidió. Y entonces él nos demandó. Entramos a juicios muy largos (más de diez años) y complicados. La compañía paró y todo se cerro por más de dos años, mientras se resolvía el desastre legal.

"Pero al final la corte decidió a nuestro favor, así que el nombre de Martha Graham y su repertorio completo nos quedó a nosotros, a la organización. Cuando eso se decidió, fui invitada como directora artística. Era muy difícil saber si la compañía sobreviviría. Las circunstancias mejoraron al momento llevo 22 años junto con el director ejecutivo.

¿Qué tan difícil fue para usted reconstruirlo todo?

Fue muy difícil reconstruir la confianza con donadores y presentadores. Pero teníamos los derechos sobre piezas fundamentales para entender el arte dancístico de Martha Graham en el siglo XX. Un tesoro de enorme significado artístico e histórico y eso fue esencial para avanzar y recordarle al público la relevancia y de su poderoso legado y encontrar nuevas formas de invitar a nuevos públicos.

¿Cómo ha trabajado desde entonces?

Mi trabajo ha sido el de ser una curadora artística. Es como trabajar en un museo y tomar la genialidad de Graham y darle su importancia y trascendencia. Es entender cómo ver su obra en el contexto actual.

¿Es entonces una compañía museo?

Hay museos extraordinarios. Mi trabajo nunca ha sido hacer de Martha Graham una diosa y reverenciarla una y otra vez. Mi trabajo ha sido acerca de su pasión por innovar. Era una mujer que pertenecía al acto creativo, su insistencia creativa siempre estaba al límite del abismo.

"Se arriesgaba a temáticas desconocidas sin miedo, corría riesgos y lograba resultados que nadie más había alcanzado jamás. Muchas veces cuando le pedimos a otro creador que haga una obra para la compañía, la percibo a mi lado.

¿Cómo darle el lugar que realmente se merece?

Creo que estos últimos 20 años han sido de gran importancia y relevancia para ella. Por ello buscamos a artistas que puedan dialogar con la obra de Martha. No quiere decir que logremos equipararnos con ella, pero tratamos de estar en el centro de su corazón.

La última vez que estuvo en México la compañía en los noventa, se bailó Maple Leaf Rag. En esa obra se burlaba de ella misma y de su técnica, fue poco antes de que muriera. Posteriormente inició Los ojos de la diosa.

Ella nunca terminó Los ojos de las diosa así que consideramos la última obra de Martha Graham es justamente Maple Leaf Rag.

La polémica técnica Graham

Considera vigente la Técnica Graham. En México perdió fuerza desde los años ochenta. Son pocos los lugares donde se imparte.

La Graham junto con el ballet son consideradas técnicas fundacionales. Pero hay otras. Hay gente interesada por estar en el foro en muy poco tiempo. Hay entrenamientos que son muy personales y se ponen de moda. En 100 años hemos pasado de todo, ser moda, dejarlo de ser y volver a serlo.

"Desde junio nos mudamos al centro de Manhattan, en el circuito de los teatros Tenemos seis grandes estudios, vestidores, oficinas y bodegas. El espacio es muy hermoso, todo es nuevo. Estamos de moda.

Se decía que a Martha no le gustaba que sus bailarines tomaran otras técnicas.

Al principio de su compañía Martha y te hablo de los años

treinta era así. Pero en los años setenta le gustaba que tuvieses un mayor rango de movimiento. Cuando yo estaba con ella en la compañía hacia pilates. En la escuela entendemos que no todos bailarines pueden entrar a la compañía de Martha, así que es importante que además del Graham manejen otras técnicas.

"Martha apreciaba a los bailarines con entrenamiento de ballet, pero claro que tenías que dominar su técnica Ahora en nuestra escuela enseñamos ballet, jazz contemporáneo.

Martha de mi corazón

¿Cómo era Martha en lo personal?

No tenía familia, pasaba mucho tiempo en su casa con algunos

Cuantos amigos. No era una persona fácil porque siempre estaba creando o trabajando. Pero cuando tenía que socializar podía ser encantadora. Louis Horst, Noguchi, Halston, Calvin Klein, Madonna, Baryshnikov, Nureyev, entre otros la adoraban se sentían honrados de trabajar con ella.

"Tenía una fuerza animal en el escenario. Al final de las funciones, cuando ella aparecía con la compañía para dar las gracias. El telón apenas se había levantado unos centímetros y el público ya estaba ovacionándola de pie. Fue una mujer excepcional en todos sentidos, una genio."

***

Al final de su vida, Martha, con fama de: temperamental, intensa, loca, liberal, hizo las paces con ella misma y murió.


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