Desde hace poco más de una década, estamos viviendo una época de ensueño en la máxima división del boxeo. La categoría que no tiene límite de peso está repleta de enormes talentos, futuras estrellas y figuras históricas del deporte de los puños.
Deontay Wilder y Joseph Parker fueron campeones mundiales y protagonistas de esta generación, y aunque ya van de salida, marcaron nuestras vidas.
Bakhodir Jalolov, Andrii Novitskyi, Lenier Pero, Richard Torrez, Efe Ajagba, Frank Sánchez, Damián Knyba, Filip Hrgovic y Moses Itauma, a pesar de su brutal descalabro, amenazan con dominar la división de los mastodontes. En esta lista, cualquiera le saca un susto a cualquiera.
Oleksandr Usyk, Tyson Fury y Anthony Joshua son leyendas en activo que bien se pueden comparar con lo que son en el tenis Roger Federer, Rafael Nadal y el más grande de todos los tiempos, Novak Djokovic. De este tamaño es el legado de estos tres legendarios guerreros.
Mucho se critica que, en el boxeo, los mejores no enfrentan a los mejores, pero en los pesados prácticamente todos los grandes nombres se han enfrentado entre sí. Sólo queda una pelea que el público pide a gritos: Tyson Fury vs. Anthony Joshua, y aunque está en la cuerda floja en cuanto a las negociaciones, me declaro optimista y pienso que llegarán a un acuerdo.
En mi opinión, este enorme combate sería una de las peleas más grandes de la historia, comparable por su dimensión con la trilogía Ali vs. Frazier o el histórico “Rumble in the Jungle” entre Ali y Foreman. Imaginen, además, a Fury y AJ frente a 90 mil espectadores en Wembley, donde Eddie Hearn quiere que se lleve a cabo.
Al momento de escribir este artículo en los pesados reinan: Filip Hrgovic (FIB), Murat Gassiev (AMB), Daniel Dubois (OMB) y Agit Kabayel (CMB).
Los dioses del boxeo han sido muy bondadosos con este, su servidor. He tenido la fortuna de presenciar in situ varias de las grandes batallas de esta generación, entre ellas las tres guerras entre Fury y Wilder en territorio estadounidense y la segunda entre Usyk y Fury en Arabia Saudita.
Podría compartirles anécdotas durante horas, pero el espacio no da
A Jalolov lo saludé y lo vi pelear en su natal Uzbekistán; a Novitskyi lo enfrenté como mánager con mi querido Edgar “Chato” Ramírez en Arabia Saudita. De Wilder y Fury guardo maravillosos recuerdos de las giras de promoción; estos gigantes siempre se dirigían a mí con un poco de español, cariño y afecto.
Con Usyk bromeé en Tailandia acerca de unos vistosos tenis que presumió durante toda nuestra charla. Con Moses Itauma tuve la fortuna de compartir mesa durante un desayuno en el Lejano Oriente.
Y para cerrar, con Andy Ruiz, quien regresó recientemente a los encordados, he forjado una amistad que raya en hermandad. Lo he visto llorar, triunfar, fracasar y sonreír, pero debo decir que Andy Ruiz es una de las mejores personas en el boxeo mundial.
Espero hayan podido viajar conmigo por estos años de gloria reciente en los pesos pesados, y entendamos juntos que hemos sido muy afortunados por haberlo vivido con estos grandotes.
@ErnestoAmador
Contenido sindicado vía RSS de El Universal Opinión. Nota original: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/ernesto-amador/estamos-viviendo-una-epoca-dorada-en-los-pesados/