Decirle a alguien ‘¡échale ganas!’ cuando está deprimido no es buen consejo. La salud mental debe cuidarse más de lo que se piensa, ya que los padecimientos afectan cada vez a más personas.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, se busca concientizar sobre su importancia, así como informar sobre los distintos padecimientos psicológicos que aquejan a la sociedad.
Uno de ellos es la distimia, un tipo de depresión con la que algunas personas se acostumbran a vivir durante años.
¿Qué es la distimia?
La palabra ‘distimia’ tiene origen en el griego y la etimología puede interpretarse como ‘ánimo mal dispuesto’.
De acuerdo con Armando Coronel, responsable del área formativa del Programa de Salud Mental de la Facultad de Medicina (PROSAM) de la UNAM, la distimia es un trastorno del estado de ánimo.
“Está definida por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) como un cuadro depresivo persistente, con una duración mínima de dos años en personas adultas y de al menos un año en menores de 18 años”, explica el psiquiatra de la UNAM.
De acuerdo con la Escuela de Medicina de la Universidad Stanford, a la distimia también se le conoce como trastorno depresivo persistente, ya que se puede manifestar por años con una intensidad que no alcanza los episodios de depresión mayor, pero que no cede.
La Clínica de la Universidad de Navarra agrega que esta enfermedad mental afecta en mayor proporción a las mujeres, debido a factores hormonales y sociales.
Pero eso no es todo. Puede coexistir con otras enfermedades mentales, como ansiedad y trastornos de la personalidad.
¿Por qué aparece la distimia?
Ana Carolina Rodríguez Machain, académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, explica que el desarrollo de la distimia puede estar relacionado con factores biológicos, predisposición genética o antecedentes familiares de depresión.
“Entre las causas de la distimia pueden influir antecedentes de abuso, maltrato o negligencia emocional en la infancia, así como rechazo familiar temprano, junto con dificultades para regular las emociones y pedir apoyo. El aislamiento, la soledad y la escasa integración escolar o comunitaria también pueden reforzar su desarrollo desde la infancia”, puntualizó la académica.
En tanto, la Escuela de Medicina de Stanford indica que también se puede deber a desequilibrios químicos en el cerebro, factores ambientales, el estrés y los traumas.
Síntomas de la distimia
Se indica que la depresión persistente se manifiesta por muchos días, durante al menos dos años en adultos. Es algo así como estar triste y seguir con tu vida, hacer tus actividades en ‘piloto automático’.
En niños y adolescentes es al menos un año y en ellos hay un humor irritable en lugar de tristeza.
“Las personas (que padecen distimia) no logran sentirse plenamente bien ni alcanzar un estado de ánimo que les permita disfrutar de su vida, aun cuando continúan con sus rutinas cotidianas”, explica Coronel Manzo.
La distimia o depresión persistente también tiene estos síntomas:
- Alteraciones en el apetito.
- Cambios en el patrón del sueño.
- Dificultades para concentrarse.
- Enlentecimiento en el pensamiento y el flujo de ideas.
- Pensamientos constantes de sentirse insuficientes.
- Una sensación persistente de fracaso.
- Baja autoestima.
- Problemas gastrointestinales.
- Dolores de cabeza.
- Menos energía.
- Sensación de desesperanza.
- Cambios en el peso.
- Cambios en los hábitos de sueño.
“Este trastorno no sólo se reduce a una actitud pesimista; implica un malestar clínicamente significativo que provoca un deterioro en los ámbitos social, académico, laboral o familiar. Es decir, existe una disfunción en la manera en que se sostienen las relaciones dentro de estos entornos”, dijo el especialista.
¿Cómo diferenciar la distimia de otros trastornos emocionales?
La distimia se puede confundir con la depresión mayor, por lo que los especialistas de la UNAM explican cuáles son las principales diferencias, ya que de ello depende el tratamiento.
Cuando una persona padece distimia, puede hacer sus actividades pese a la constante tristeza. En cambio, la depresión mayor interfiere de manera significativa en la vida cotidiana de las personas, por ejemplo, les impide ir a la escuela o el trabajo.
Otra de las diferencias entre distimia y depresión mayor es la duración e intensidad: la depresión mayor es más breve. “En la depresión mayor también pueden presentarse pensamientos suicidas, ideas de culpa, reproche y síntomas físicos más marcados”, explicó el especialista de la UNAM.
Agregó que la distimia es un padecimiento más silencioso y enmascarado: la persona se siente triste, lo que dificulta y afecta en su detección y atención oportuna.
La Universidad de Navarra explica que la distimia se diferencia de la ciclotimia, que aparece dentro del espectro bipolar, porque la primera mantiene un estado de ánimo bajo y la segunda es oscilante: entre depresión y fases hipomaniáticas.
También, la distimia se diferencia del duelo porque la segunda es una respuesta emocional a una pérdida grave, por lo que se puede mantener un ánimo bajo durante meses.
¿Cuál es el posible tratamiento para la distimia?
Los especialistas de la UNAM platean que primero se debe realizar un diagnóstico, a través de una entrevista clínica que hará un psiquiatra, quien determinará si la persona tiene distimia.
“En esta entrevista se va a indagar con diferentes criterios diagnósticos la duración, la persistencia y el grado de deterioro que está generando este padecimiento, así como el contexto en el que se encuentra el paciente”, destaca Rodríguez Machain.
Es importante que te acerques con profesionales de la salud mental, como psicólogos y psiquiatras que cuenten con cédula profesional para recetar medicamentos.
La Escuela de Medicina de la Universidad Stanford explica que los principales tratamientos para la depresión persistente son:
- Medicamentos. Un psiquiatra es la persona autorizada para recetar antidepresivos, que tardan entre cuatro y seis semanas en actuar.
- Terapia. Stanford explica que por lo regular es un enfoque cognitivo conductual, con el objetivo de modificar la visión distorsionada que las personas tienen de sí mismas, controlar el estrés y mejorar las habilidades sociales.
¿Crees que padeces distimia? Los especialistas comparten recomendaciones
La UNAM aconseja que si una persona considera que padece distimia, debes acudir con profesionales de la salud mental y hacer cambios en tu vida cotidiana que te ayuden a mejorar tu estado de ánimo:
- Estabilizar los horarios de sueño y de alimentación.
- Establecer rutinas que aporten estabilidad.
- Realizar ejercicio físico moderado diariamente, al menos durante 30 minutos.
- Proponerse al menos un par de tareas al día que sean significativas y generen sensación de productividad.
- Trata de pasar tiempo en compañía de otras personas para compartir tus pensamientos e ideas.
- Alimentación saludable y equilibrada.
- Evita el alcohol y las drogas, ya que pueden empeorar la depresión, apunta Stanford.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/salud/2026/10/18/vivir-con-depresion-por-anos-que-es-la-distimia-como-identificarla-y-cual-es-el-tratamiento/