Un perro robot está dibujando en una de las salas del Museo Franz Mayer. Se trata de la obra de arte ROBOTa, de la artista polaco-estadounidense Agnieszka Pilat, y la atracción principal de la nueva exposición “IA: Más que humano”.
La muestra, ideada por el Barbican Centre de Londres, recorre la historia de la Inteligencia Artificial y plantea reflexiones sobre posibles futuros, entre estos el cambio que podría tener el concepto del arte y el artista a partir del uso de estas nuevas herramientas. De este tema reflexionó Pilat, junto a Patrick Moran, Director de Estrategia Comercial y Alianzas de Barbican Immersive, en una charla que ofrecieron el sábado en el museo.
Pilat ha establecido un lazo con Basia, su perro robot, que requiere de un equipo de personas para mantenerlo operando, así como que el museo limpie el área cada que se llena de dibujos. Para la artista, que ha colaborado con SpaceX, Basia “es mágica”, sabe que es una máquina, pero siente que realmente hay vida dentro de ella. Esto se debe a que la creadora ve a su perro robot como un puente que la ayuda a conectar con otros seres humanos.
Esta visión, de ver a la tecnología con la perspectiva de una herramienta útil y con optimismo es la línea que acompaña a esta exposición que surge en un contexto en el que la IA ha causado angustia y ansiedad incluso a los expertos en el campo por los riesgos que implica su acelerado proceso. “Es un gran momento para la exposición porque hay miedo, entusiasmo y mucha curiosidad por el tema”, dijo Pilat.
A la vez, es el momento para reevaluar conceptos como creatividad, originalidad y artista, según Moran y Pilat.
“Desde siglos pasados el artista trabajaba en equipo, como Alberto Durero, que tenía todo un taller detrás de él. El artista que trabaja individual es un mito que favorece al mercado del arte, pero resulta que en la actualidad los artistas siguen necesitando todo un equipo (en tiempos de la IA)”, comentó Moran.
“Creo que en el futuro será como un director de cine o un director artístico, se necesitarán más colaboración que nunca”, añadió Pilat no sólo haciendo referencia al equipo humano, sino también a herramientas y lenguajes.
La artista se dijo optimista con el panorama que plantea el uso de la IA, pues al trabajar con ella para su producción artística le ha ayudado a tener presente que el humano continúa teniendo agencia sobre ella.
“El miedo debe venir de si la IA es capaz de contar historias, porque a partir de historias se toman las decisiones, así que mantengamos la calma. Uno de los problemas es que como construyen los robots con aspectos de humanos, la gente asumen que actúan y piensan como humanos, pero sólo es una máquina. Estamos lejos de que los robots tomen el control”, afirmó Pilat, quien dijo que la mejor forma de perder el miedo y tener el control es involucrándose y conocer más sobre IA.
“IA: Más que humano” reúne 185 piezas, entre obras, proyectos de arquitectura y diseño, investigaciones científicas, proyecciones e instalaciones. La exposición ha itinerado por Países Bajos, España, China, Canadá, Estados Unidos y ahora estará en México, en el Museo Franz Mayer hasta el primer trimestre de 2027.
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