La modernización del transporte público en las ciudades mexicanas comienza a abarcar algo más que la renovación de autobuses, la incorporación de nuevas tecnologías o los sistemas de pago electrónico. También está cambiando el perfil de quienes conducen las unidades, con la incorporación de mujeres a una actividad tradicionalmente desempeñada por hombres.
Uno d ellos casos más representativos se desarrolla en Grupo CISA, operador de la primera línea del Metrobús de la Ciudad de México desde 2005, que actualmente cuenta con 177 conductoras distribuidas en distintas ciudades del país y se ha propuesto superar las 400 mujeres al volante.
Para alcanzar este objetivo, Jesús Padilla Zenteno, presidente y director general del grupo, planteó ampliar esta participación mediante un programa que contemple la contratación, capacitación y condiciones laborales que favorezcan la permanencia y el desarrollo profesional de las operadoras.
El avance se observa particularmente en Hermosillo, Sonora, donde Movilidad Integral de Hermosillo (MIH) ha contratado y capacitado a 86 mujeres para conducir autobuses urbanos.
En la Ciudad de México, Conexión Centro-Aeropuerto (CCA), operadora del Metrobús, cuenta con 40 conductoras que forman parte del personal de la Ruta Quetzalcóatl, mientras que Zonal Xochimilco (Zoxo) suma otras 21 mujeres al volante.
En este último caso, la incorporación se ha realizado mediante un modelo de formación dirigido a mujeres de las propias comunidades, con el objetivo de abrir oportunidades de empleo y fortalecer la relación entre el servicio de transporte y sus usuarios.
Para Javier Hernández, exsubdirector académico de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el crecimiento de la participación femenina también está relacionado con un problema que enfrenta el sector: la escasez de operadores.
El especialista explicó que las condiciones laborales han provocado una elevada rotación de conductores, tanto en el transporte de pasajeros como en el de carga, debido a que numerosos trabajadores buscan alternativas con mejores ingresos y condiciones de empleo.
En este escenario, las empresas de transporte han comenzado a considerar la incorporación de mujeres como una alternativa para atender sus necesidades de personal operativo.
Hernández destacó el profesionalismo de las conductoras y consideró que su participación también puede tener efectos positivos en el entorno familiar, particularmente cuando el acceso al empleo representa una mayor independencia económica.
Añadió que uno de los principales desafíos consiste en ofrecer condiciones laborales que permitan a las mujeres conciliar sus responsabilidades familiares con las oportunidades de desarrollo profesional, ya sea en la conducción o en otras actividades del sector.
Para algunas conductoras, la posibilidad de manejar un autobús ha significado ingresar a una actividad que antes no contemplaban dentro de sus opciones laborales.
Es el caso de Angélica Flores Ramírez, quien se incorporó como conductora a los 51 años y encontró en esta actividad una alternativa de crecimiento personal y profesional.
“Para nosotras, mujeres trabajadoras, comprometidas y apasionadas por nuestra labor, esta oportunidad representa mucho más que un empleo, representa crecimiento, dignidad, superación y la posibilidad de contribuir al desarrollo de nuestro país”, expresó.
Flores Ramírez destacó también la responsabilidad que implica conducir unidades de transporte público y brindar un servicio a las personas que diariamente utilizan estos sistemas para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas y hogares.
“Nos llena de orgullo ser parte de la transformación del transporte público concesionado, un proyecto que busca poner a las mujeres y a México en movimiento”, afirmó.
La incorporación de conductoras forma parte de los cambios que comienzan a observarse en la operación del transporte urbano, en paralelo con la renovación de flotas y la adopción de nuevas tecnologías.
En el caso de Grupo CISA, el siguiente objetivo será pasar de las 177 operadoras actuales a más de 400, mediante un programa que no sólo amplíe las oportunidades de contratación, sino que también permita a las mujeres permanecer y desarrollarse profesionalmente en el sector.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/transporte-y-movilidad/2026/10/19/modernizacion-del-transporte-publico-impulsa-la-incorporacion-de-mujeres-al-volante-cisa-suma-177-conductoras/