Don Pedro es una de las etiquetas de brandy más populares en México. Tras décadas de historia, la marca cumple 60 años con el lanzamiento de una botella especial.
Los orígenes de Casa Pedro Domecq se remontan a hace más de 200 años en España, pero la historia de la etiqueta Don Pedro nació en territorio mexicano.
¿Cómo inició Casa Pedro Domecq? Los orígenes de Don Pedro
Los orígenes de Casa Pedro Domecq se remontan a las bodegas Domecq, fundadas en la primera mitad del siglo XIX en Jerez de la Frontera, España, por Pedro Domecq Lembeye, un noble y empresario español que absorbió un negocio en quiebra. Desde entonces, fue una empresa familiar que pasó de generación en generación.
Pero fue hasta la década de 1940 cuando Pedro Domecq González y Antonio Ariza llegaron a México. “Ellos fueron los que venían de España y traían el sueño de venir a México y empezar a fabricar y vender”, le contó Oscar Vargas Juárez, director de Marketing y Trade Marketing de Casa Pedro Domecq, a El Financiero.
A su llegada, comenzaron con la producción de brandy Presidente y, posteriormente, se expandieron con el vino Domecq. Ambos productos siguen vendiéndose hasta nuestros días. También comercializaron otros, como el vino Padre Kino, que ya no está disponible en el mercado.
“Lo decía yo y mucha gente lo comparte: la industria vitivinícola en nuestro país no se entendería sin lo que trajeron estos dos señores. Realmente profesionalizaron y revolucionaron la industria”, afirmó Vargas.
Su primera bodega se instaló en el Valle de Guadalupe, muy cerca de Ensenada, Baja California. Desde entonces, comenzó una historia llena de tradición en el país. En la década de los años 60 nace ‘Don Pedro’ como una nueva etiqueta que hionra el nombre del fundador y muchos de sus descendientes.
¿Cómo se produce el brandy Don Pedro? Una receta que no cambia con los años
Los constantes cambios en el mundo empresarial y la globalización llevaron a que, a lo largo de los años, la empresa tuviera distintos propietarios. En la década de 1990 pasó a manos del conglomerado inglés Allied; a principios de los años 2000, quedó bajo el control del grupo francés Pernod Ricard, que en 2012 eliminó el nombre ‘Casa Pedro Domecq’ de la denominación de la compañía.
En 2017, la empresa y sus etiquetas pasaron a manos del conglomerado filipino Grupo Emperador y del grupo español González Byass, originario, de Jerez de la Frontera. Ambos recuperaron el nombre clásico de Casa Pedro Domecq. “En ese momento se sentía que se había sentenciado el final de esa compañía como tal, como se había conocido”, narró Vargas.
La tradición recuperada por la nueva dirección no solo llevó a ‘revivir’ el nombre con el que la gente identificaba a la compañía, sino también a fortalecer su materia prima. “Estamos con esta aventura donde no tenemos marcas nuevas”, explicó.
El cambio también incluyó una renovación completa de la identidad de la marca, con un etiquetado que, según Vargas, llevaba aproximadamente 20 años sin actualizarse. El objetivo fue rendir homenaje a una etiqueta con un amplio legado.
El cambio de identidad fue reconocido en los Best Branding Awards México 2026, que otorgaron a Don Pedro el premio en la categoría Rebranding.
“Vemos los James Bond que pasan en el tiempo y va cambiando un poco el actor (...) pero la esencia sigue siendo ese superagente con su carro de cierto modelo, su reloj, la esencia no cambia, puede cambiar en el tiempo la persona que lo encarna (...); pero sigue manteniendo esa esencia y esa elegancia de lo que es ese personaje, ese es mi mejor ejemplo”.
Sin embargo, algo que no ha cambiado es la forma de producir el brandy. De acuerdo con Vargas, lo único que pudo haber cambiado es “el origen de la materia”, debido al alto precio de la uva mexicana. Fuera de eso, aseguró que los estándares de calidad se mantienen tanto en México como a nivel internacional.
“El proceso sigue siendo el mismo: el brandy viene de la uva; primero se fermenta y después lo llevas a un tema de destilación para tener estos aguardientes; de ahí, madurarlos. En el caso de Don Pedro en México, seis meses al menos. Tenemos un Don Pedro, un Don Pedro Reserva que tiene 12 meses y el producto que estamos lanzando al mercado, que es el Gran Reserva, que es de 36 meses de maduración”, recapituló.
Don Pedro cumple 60 años con el lanzamiento de su botella Gran Reserva
La celebración por los 60 años de Don Pedro incluye un producto especial: el lanzamiento de Gran Reserva, una botella que contiene brandy con 36 meses de añejamiento.
De acuerdo con una cata guiada durante un evento en Cantina del Bosque, el producto presenta notas de miel, vainilla, roble, caramelo y ciruela, además de almendras y cacao, sabores que se obtienen durante la maduración en barrica. Para apreciar mejor sus características, recomiendan degustarlo solo o en las rocas.
“Es una celebración a los 60 años. No llega al mercado para quedarse. Hicimos un tiraje limitado, que nos da mucho gusto compartir. Viene con la misma identidad que hemos lanzado al mercado. Doble etiqueta, tiene la información de los 36 meses en donde se menciona el 60 aniversario, en un color verde (...); haciendo honor a esta celebración venimos con unos colores verdes dorados que enaltecen y nos ayudan a comunicar esta parte un poco más premium en ese sentido”, explicó.
Además, la marca decidió lanzar el producto en una presentación de un litro. Vargas cuenta que, en su momento, el estándar era de 750 mililitros; sin embargo, Don Pedro revolucionó el mercado mexicano al ofrecer botellas un poco más grandes, por lo que este formato también funciona como un homenaje a esa historia.
Vargas compartió además que, de acuerdo con estudios de mercado, la edad promedio del consumidor de Don Pedro ronda en los 35 años de edad, por lo que confían en que es un producto identificable y vigente en generaciones de jóvenes adultos, y no solo con sus clientes fieles desde hace décadas.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/food-and-drink/2026/10/19/la-historia-de-don-pedro-la-marca-de-brandy-con-60-anos-de-tradicion/