Andan mal y de malas. Los federativos mexicanos quedaron exhibidos por su postura convenenciera ante la disyuntiva de elegir entre respaldar en público a Gianni Infantino o a las asociaciones que secundaron a la poderosa UEFA, opuesta a los planes mercantilistas del tambaleante presidente de la FIFA… Fue tal el último despropósito del dirigente suizo-italiano, que se convirtió en la gota que derrama el vaso… A estas horas va por la vida como un cadáver insepulto, ya se agitan las aguas para buscarle sucesor. A la vez, los planes mexicanos de organizar un Mundial de Clubes y el Femenil 2031, quedaron con un signo de interrogación.
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