El puente de Yaxchilán es una de las discusiones más largas y menos resueltas de la arqueología maya. Para algunos fue la obra de ingeniería más ambiciosa del mundo antiguo. Para otros, un montón de piedras en medio del Usumacinta al que se le ha dado demasiada atención. El debate lleva más de tres décadas abierto y todavía no hay ganador.
Entonces, ¿existió el puente de Yaxchilán? Aquí te presentamos los datos y dejamos el veredicto en tus manos.
Una ciudad que el río convertía en isla
Yaxchilán ocupa un recoveco en forma de omega sobre el río Usumacinta, en el municipio de Ocosingo, Chiapas. El agua rodea la ciudad por tres lados y deja un único acceso terrestre estrecho por el sur. Esa geografía la volvió inexpugnable y también la aisló.
La ciudad vivió su apogeo durante el Clásico Tardío, entre 600 y 800 d.C. Sus gobernantes más recordados son Escudo Jaguar I, que reinó de 681 a 742 d.C., Pájaro Jaguar IV, de 752 a 768, y Escudo Jaguar II, de 771 a 800. Dejaron 124 textos repartidos en 30 estelas, 21 altares, 59 dinteles y siete inscripciones diversas. Pocas dinastías mayas están tan bien documentadas.
El problema llegaba con las lluvias. Durante la mitad del año el Usumacinta se desborda y sube varios metros por encima de sus orillas. Yaxchilán quedaba entonces convertida en isla, separada de sus tierras de cultivo en la ribera norte. Ese detalle logístico es el punto de partida de toda esta historia.
El puente de Yaxchilán: la hipótesis
En febrero de 1989, el ingeniero estadounidense James A. O’Kon llegó al sitio en canoa. Al ver una formación rocosa en medio del cauce, soltó una frase que terminó abriendo el debate: «Eso es la pila de un puente».
O’Kon no era arqueólogo. Fue presidente del consejo forense de la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles y su especialidad es reconstruir cómo se cayó algo a partir de lo que quedó. Su despacho investigó, entre otros casos, el colapso de las pasarelas del Hyatt Regency de Kansas City. Aplicó ese mismo método a la escena que encontró en el Usumacinta.
@arqueomayagtHasta entonces, el montículo se había desestimado como un misterio menor. La explicación más aceptada decía que era una parte antes seca de la ciudad, engullida por el desplazamiento del río. Los arqueólogos llevaban más de un siglo trabajando en Yaxchilán y ninguno se había detenido demasiado ahí.
O’Kon integró estudios arqueológicos, fotografía aérea y cartografía en un modelo tridimensional del sitio. Su conclusión describe una estructura colgante con dos pilas y tres claros, construida en el siglo VII y sostenida por cables de fibra de henequén. Según sus mediciones, lo que parecía un montón de rocas eran dos pilas de unos 3.6 metros de alto por 10.6 de diámetro. También reporta piedras labradas en la ribera que interpreta como guías para los cables.
El claro central mediría 63 metros. Sobre la longitud total no hay acuerdo ni entre quienes defienden la hipótesis: las cifras publicadas van de 100 hasta 183 metros, según se mida sólo el cruce o se incluyan los accesos.
@arqueomayagtO’Kon publicó su planteamiento en la revista Civil Engineering en 1995, lo desarrolló en un congreso de modelado por computadora en 2005 y lo llevó al libro The Lost Secrets of Maya Technology, publicado en 2012.
¿El claro más largo del mundo antiguo?
Al tomar la cifra de los 63 metros, surge un nuevo debate. Un claro de esa medida habría sido el mayor de cualquier puente conocido durante casi 700 años, desde el siglo VII hasta finales del siglo XIV.
La fecha en que se rompe esa marca es 1377. Bernabo Visconti, señor de Milán, mandó levantar entre 1370 y 1377 un puente sobre el río Adda. Su arco único alcanzó 72 metros, una dimensión que supera la medida atribuida a Yaxchilán. La comparación, desde luego, sólo tiene sentido si el puente de Yaxchilán realmente existió.
Argumentos en contra del puente de Yaxchilán
La arqueología profesional maneja otras hipótesis para las estructuras ribereñas de Yaxchilán. Una de ellas identifica la Estructura 80 como probable embarcadero, algo bastante lógico en una ciudad que vivía del comercio fluvial. Otra lectura propone una plataforma de altar. También se ha planteado que sirvieran como puestos de cobro para las embarcaciones que pasaban.
El escepticismo tiene dos argumentos centrales. No existe evidencia física directa del puente porque ninguna cuerda ni madera sobrevive al clima de la Selva Lacandona. Además, las alineaciones entre las pilas del río y las escalinatas de la orilla, que son la base del modelo, dependen de una interpretación.
Hay un dato revelador sobre el estado de la discusión: la hipótesis circula en revistas de ingeniería y de divulgación, no en las publicaciones especializadas en arqueología maya. La ficha oficial del INAH sobre Yaxchilán tampoco la menciona.
Entonces, ¿el puente de Yaxchilán es historia o leyenda?
Desafortunadamente, no existe una respuesta definitiva. El problema que O’Kon identificó fue real y nadie lo discute: una capital de ese tamaño necesitaba cruzar el río durante la temporada de inundación. Las piedras están ahí y se ven desde la lancha. Lo que falta es la prueba de que esas piedras sostuvieron un puente y no un muelle, un altar o una garita.
@arqueomayagtMientras alguien no excave el lecho del Usumacinta, el puente de Yaxchilán seguirá siendo una posibilidad bien argumentada. Ni una certeza ni un invento.
Cómo llegar a Yaxchilán
Si quieres visitar esta impresionante ciudad maya, un buen punto de partida es Palenque. Se toma el camino pavimentado rumbo al sureste hasta el poblado de Chancalá, a unos 40 kilómetros. Desde ahí se sigue la misma vía en dirección a Boca del Lacantún por otros 105 kilómetros, hasta alcanzar el crucero de Frontera Corozal. En ese punto hay que desviarse al noreste y recorrer 15 kilómetros más para llegar al poblado a orillas del Usumacinta.
El último tramo es fluvial. Desde el embarcadero de Frontera Corozal son 30 kilómetros río abajo, entre 30 y 40 minutos de navegación. No hay carretera que llegue a la zona arqueológica.
Antes de desembarcar, puedes mirar hacia la playa del río. Ahí sigue el pequeño montículo que conserva su forma original después de más de doce siglos de corriente. El protagonista de esta historia.
Horarios y costos. La zona arqueológica abre de lunes a domingo, de 8:00 a 14:30 horas. El acceso es gratuito. Esa exención no cubre los cobros de terceros, como los servicios de lancha, las cuotas comunitarias o los accesos a áreas naturales protegidas.
Recomendaciones para la visita
- Acuerda el regreso antes de subir a la lancha. El horario de retorno se pacta con el lanchero desde Frontera Corozal.
- Lleva lámpara de mano. El Edificio 19, conocido como el Laberinto, tiene pasajes oscuros que se atraviesan al entrar al sitio.
- Lleva agua y repelente. El calor húmedo de la selva chiapaneca pega fuerte durante todo el recorrido.
- Confirma cuotas y horarios por teléfono. Los cobros de terceros cambian con frecuencia y conviene preguntar antes de salir de Palenque.
The post El puente de Yaxchilán, ¿historia o leyenda? appeared first on México Desconocido.
Contenido sindicado vía RSS de México Desconocido. Nota original: https://www.mexicodesconocido.com.mx/el-puente-de-yaxchilan-historia-o-leyenda.html