La buena, que en el segundo trimestre del año la economía mexicana creció el triple que el promedio de la OCDE y ocupó la sexta posición entre las 38 naciones que dan cuerpo a esa organización; la mala, que, en esos términos, el ritmo de avance del país se mantiene bajo (de hecho, ha descendido, o de plano con resultado negativo, desde 1982). No es un resultado despreciable, pero si se compara nuestro 1.4 por ciento con el 3.9 por ciento de Irlanda, pues la diferencia es de casi tres tantos, aunque también es cierto que si se coteja con Alemania (0.2 por ciento), Italia, (0.2), Japón (0.3), Reino Unido (0.4) y, especialmente, Estados Unidos (0.4), entonces el balance casi casi es atractivo.
Contenido sindicado vía RSS de La Jornada Opinión. Nota original: https://www.jornada.com.mx/2026/08/26/opinion/018o1eco?partner=rss