El aroma a carne ahumada estilo texano impregnaba cada rincón del restaurante Pinche Gringo BBQ en la Ciudad de México, pero esta noche el apetito por la comida pasó a un segundo plano. El verdadero menú del día era elección en Estados Unidos.
Mientras el sol caía, los ciudadanos estadounidenses radicados en la capital, junto con mexicanos retornados y curiosos locales comenzaron a congregarse en este rincón atípico para seguir minuto a minuto la jornada electoral del país del norte. El brisket, las costillas y las salchichas no faltaron.
La distancia geográfica se diluyó frente a las pantallas gigantes que sintonizaban los conteos de votos estado por estado.
Entre jarras de cerveza y mesas compartidas, los comensales seguían con atención cada actualización de los resultados. Los seguidores demócratas irrumpían en aplausos cada vez que un representante de su partido aseguraba un escaño clave.
Voces en el exilio voluntario: Robin, Jesús y Cynthia
La velada reunió a personas con trayectorias profundamente ligadas a la dualidad fronteriza, cada una viviendo el proceso electoral con su propia perspectiva.
Entre los asistentes estuvo Robin Lamont, quien lleva 16 años viviendo en la Ciudad de México y habita a pocas cuadras del restaurante. Al reflexionar sobre sus expectativas de la contienda, compartió:
"Realmente no tengo expectativas, pero tengo mucha esperanza. Tengo mucha esperanza de que los demócratas ganen, y estoy siguiendo muy de cerca a Georgia, Texas y Ohio [...]. El pueblo estadounidense está cansado de lo que ha estado pasando bajo la administración republicana en los últimos años, y están preparados para un cambio".
A esta visión se sumó Jesús Guerreros Vega, especialista en marketing político estadounidense que ha trabajado en campañas presidenciales y ha residido en ciudades como Atlanta, San Francisco y Nueva York. Jesús aportó un análisis de coyuntura sobre el equilibrio de poder y la fragilidad institucional:
"La Cámara de Representantes estadísticamente es casi con certeza que los demócratas van a tener control, pero el Senado es otro asunto [...] un toss-up, la probabilidad es 50-50, y necesitamos ambos [...] para realmente frenar a todo el caos que está causando Trump. [...] El 6 de enero de 2021 ya nos demostró que la democracia es muy frágil"
Al igual que Jesús, Cynthia Bolaños —creadora de contenido y data analyst— comparte el trasfondo de haber nacido en México y emigrado a Estados Unidos desde muy pequeña. Jesús partió a Detroit a los seis meses de edad, mientras que Cynthia lo hizo a los dos años hacia Memphis, Tennessee.
Ambos vivieron en carne propia el reto de haber sido indocumentados y crecer marcados por la agenda migratoria. Sin embargo, Cynthia tomó la decisión de regresar a México impulsada por el clima social y la ola de redadas por parte del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) que se intensificó notablemente a inicios de 2025:
"Aún teniendo la residencia, la verdad se sentía muy inseguro, especialmente en Memphis, Tennessee, donde soy. Ahí tenemos Guardia Nacional por todos lados, federales por todos lados [...]. Sentí que tal vez en México pudiera haber algo mejor".
Cynthia destacó cómo su dominio del inglés y su formación académica le han abierto puertas profesionales en México que sus padres difícilmente hubieran imaginado al emigrar, logrando reconstruir su vida lejos del asedio migratorio.
Entre la cautela y la esperanza
Para quienes compartieron miradas, charlas y bebidas a lo largo de la noche en Pinche Gringo BBQ, la velada fluctuó entre el optimismo cauteloso y la preocupación por la familia y amigos que siguen del otro lado de la frontera. Cynthia lo resumió así para EL UNIVERSAL:
"Personalmente en Memphis conozco a mucha gente que su vida ha cambiado totalmente; o sea, no salen por el miedo [...]. Pero aún así sí tengo la esperanza de que algún día podamos regresar a esa visión de Estados Unidos en que todos somos iguales, en que estamos luchando para un futuro mejor".
Un crisol cultural a dos banderas
Más allá de los porcentajes y las cifras en la pantalla, lo que caracterizó la velada fue la riqueza de su intercambio cultural. En las mesas se dio un tejido social único: el espanglish fluía de manera natural entre carcajadas, donde norteamericanos de nacimiento, mexicanos locales y chicanos o retornados compartieron un mismo espacio sin barreras.
Los estadounidenses en el exilio o de paso se encontraron con compatriotas y con mexicanos que dominan su idioma y entienden sus claves políticas.
Para los mexicanos retornados, el evento fue un recordatorio de esa identidad bicultural donde coexisten el spanglish, la nostalgia por el país donde se criaron y el orgullo por las raíces que hoy los acogen.
Entre tragos de cerveza, bromas sobre modismos de ambos lados del Río Bravo y la camaradería de quienes entienden el peso de vivir entre dos mundos, la noche transformó el nerviosismo electoral en una fiesta de pertenencia compartida.
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Contenido sindicado vía RSS de El Universal. Nota original: https://www.eluniversal.com.mx/tendencias/elecciones-con-olor-a-brisket-asi-se-siguio-la-jornada-electoral-de-eu-desde-la-cdmx/