En el cuento de nunca acabar y como parte de su interminable historial de impunidad, el tóxico Germán Larrea y su Grupo México (ahora por medio de su sector ferroviario, el mayor del país por cortesía de Ernesto Zedillo) lo vuelve a hacer. Desde Hermosillo, Sonora, llega la “novedad”: “el descarrilamiento de varios vagones de un tren de carga de Ferromex provocó el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio –compuesto químico corrosivo y altamente dañino, utilizado en procesos industriales– en el municipio fronterizo de Naco, ubicado en el citado estado, el cual analiza emprender acciones legales” contra dicho corporativo (La Jornada, Cristina Gómez Lima).
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